Depresión

Es muy difícil poder hablar de depresión cuando no la hemos padecido nunca, ya que no podemos llegar a imaginar por lo que pasan las personas que padecen de este trastorno emocional, y como en ellos se desarrolla un sentimiento de tristeza y pérdida de interés en realizar actividades que podríamos llamar normales, afectando los sentimientos, los pensamientos y el comportamiento de una persona, y puede causar una variedad de problemas físicos y emocionales.

¿Como la depresión disminuye el tamaño del cerebro?

Los episodios de depresión recurrente, reducen seriamente el tamaño del hipocampo, que es el área del cerebro responsable de la formación de las emociones y la memoria. Al presentar una disminución del hipocampo, se obtiene una perdida en las funciones emocionales y del comportamiento, lo que junto con una inflamación crónica del área, supone un factor de riesgo por lo que se requiere contar con un tratamiento adecuado por parte de un profesional medico.

Efectos de la depresión en familiares y amigos

Claramente, la ansiedad y la depresión son trastornos mentales que muchos no entendemos, y no sabemos identificar, por lo que ignoramos que motiva o provoca la depresión, ya que todos en algún momento de nuestras vidas hemos experimentado ansiedad o depresión, pero a diferencia de otras personas, no ha sido en forma crónica.

Síntomas de la depresión

Una persona puede vivir una serie de episodios de depresión durante su vida, donde los síntomas que se producen pueden consistir principalmente en:

Sentimientos de tristeza

El sentimiento de tristeza puede estar acompañado de fuertes ganas de llorar y sensación de vació o desesperanza, los que muchas veces son limitantes para quienes padecen esta enfermedad.

Enojo e irritabilidad

  • Arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración, incluso por asuntos de poca importancia
  • Pérdida de interés o placer por la mayoría de las actividades habituales o todas, como las relaciones sexuales, los pasatiempos o los deportes
  • Alteraciones del sueño, como insomnio o dormir demasiado
  • Cansancio y falta de energía, por lo que incluso las tareas pequeñas requieren un esfuerzo mayor
  • Falta de apetito y adelgazamiento, o más antojos de comida y aumento de peso
  • Ansiedad, agitación o inquietud
  • Lentitud para razonar, hablar y hacer movimientos corporales
  • Sentimientos de inutilidad o culpa, fijación en fracasos del pasado o autorreproches
  • Dificultad para pensar, concentrarse, tomar decisiones y recordar cosas
  • Pensamientos frecuentes o recurrentes sobre la muerte, pensamientos suicidas, intentos suicidas o suicidio
  • Problemas físicos inexplicables, como dolor de espalda o de cabeza

Más que solo una tristeza pasajera, la depresión no es una debilidad y uno no puede recuperarse de la noche a la mañana de manera sencilla. La depresión puede requerir tratamiento a largo plazo. Pero no te desanimes. La mayoría de las personas con depresión se sienten mejor con medicamentos, con psicoterapia o con ambos.

En su peor momento, la depresión puede ser una condición debilitante y terrorífica. Millones de personas en todo el mundo viven con depresión. Muchas de estas personas y sus familias tienen miedo de hablar de sus luchas, y no saben dónde acudir en busca de ayuda. Sin embargo, la depresión es en gran parte prevenible y tratable. Identificar la depresión y buscar ayuda es el primer y más importante paso hacia la recuperación.