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Depresión

Es muy difícil poder hablar de depresión cuando no la hemos padecido nunca, ya que no podemos llegar a imaginar por lo que pasan las personas que padecen de este trastorno emocional, y como en ellos se desarrolla un sentimiento de tristeza y pérdida de interés en realizar actividades que podríamos llamar normales, afectando los sentimientos, los pensamientos y el comportamiento de una persona, y puede causar una variedad de problemas físicos y emocionales.

¿Como la depresión disminuye el tamaño del cerebro?

Los episodios de depresión recurrente, reducen seriamente el tamaño del hipocampo, que es el área del cerebro responsable de la formación de las emociones y la memoria. Al presentar una disminución del hipocampo, se obtiene una perdida en las funciones emocionales y del comportamiento, lo que junto con una inflamación crónica del área, supone un factor de riesgo por lo que se requiere contar con un tratamiento adecuado por parte de un profesional medico.

Efectos de la depresión en familiares y amigos

Claramente, la ansiedad y la depresión son trastornos mentales que muchos no entendemos, y no sabemos identificar, por lo que ignoramos que motiva o provoca la depresión, ya que todos en algún momento de nuestras vidas hemos experimentado ansiedad o depresión, pero a diferencia de otras personas, no ha sido en forma crónica.

Te recomendamos ver la pagina de Nick Seluk, quien creo un cómic junto a Sarah Flanagan, una lectora que le envió su historia para explicar cómo enfrentarse a estas enfermedades es una lucha diaria.

Síntomas de la depresión

Una persona puede vivir una serie de episodios de depresión durante su vida, donde los síntomas que se producen pueden consistir principalmente en:

Sentimientos de tristeza

El sentimiento de tristeza puede estar acompañado de fuertes ganas de llorar y sensación de vació o desesperanza, los que muchas veces son limitantes para quienes padecen esta enfermedad.

Enojo e irritabilidad

  • Arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración, incluso por asuntos de poca importancia
  • Pérdida de interés o placer por la mayoría de las actividades habituales o todas, como las relaciones sexuales, los pasatiempos o los deportes
  • Alteraciones del sueño, como insomnio o dormir demasiado
  • Cansancio y falta de energía, por lo que incluso las tareas pequeñas requieren un esfuerzo mayor
  • Falta de apetito y adelgazamiento, o más antojos de comida y aumento de peso
  • Ansiedad, agitación o inquietud
  • Lentitud para razonar, hablar y hacer movimientos corporales
  • Sentimientos de inutilidad o culpa, fijación en fracasos del pasado o autorreproches
  • Dificultad para pensar, concentrarse, tomar decisiones y recordar cosas
  • Pensamientos frecuentes o recurrentes sobre la muerte, pensamientos suicidas, intentos suicidas o suicidio
  • Problemas físicos inexplicables, como dolor de espalda o de cabeza

Más que solo una tristeza pasajera, la depresión no es una debilidad y uno no puede recuperarse de la noche a la mañana de manera sencilla. La depresión puede requerir tratamiento a largo plazo. Pero no te desanimes. La mayoría de las personas con depresión se sienten mejor con medicamentos, con psicoterapia o con ambos.

En su peor momento, la depresión puede ser una condición debilitante y terrorífica. Millones de personas en todo el mundo viven con depresión. Muchas de estas personas y sus familias tienen miedo de hablar de sus luchas, y no saben dónde acudir en busca de ayuda. Sin embargo, la depresión es en gran parte prevenible y tratable. Identificar la depresión y buscar ayuda es el primer y más importante paso hacia la recuperación.

En colaboración con la OMS para conmemorar el Día Mundial de la Salud Mental, el escritor e ilustrador Mateo Johnstone cuenta la historia de superación del «perro negro de la depresión», figura metafórica que utiliza para describir qué es y como se siente una persona con esta patología.

Si conoces a alguien que esté en esta situación y todavía no haya recurrido a la búsqueda de ayuda hazle llegar este video. También si al verlo tú mismo identificas que estás pasando por la compañía de este gran perro negro, ponte lo antes posible en manos de un profesional y empieza a vivir de nuevo.

Oración para vencer la soledad, tristeza y depresión

Señor mío, en este momento de vacío recurro a tu poderosa presencia para hacerte saber que me encuentro sólo, deprimido y pobre en espíritu.

Mi corazón se siente abatido, acongojado y lleno de dolor. Ya mis ojos no logran ver ninguna esperanza que pueda consolarme el alma y hacerme levantar de esta nube gris

En las horas nocturnas, puedes ver mis lágrimas y escuchar mi llanto. Ya no quedan fuerzas dentro de mí. Me ha cubierto una densa capa de tristeza, oscura y que amenaza con adueñarse de mi ser.

Señor mío, quiero sentir en este instante que Tu presencia recorre cada gramo de mi existencia y me va llenando de tu poder, de tu bondad y de todo tu amor

Ven a mí, Señor, Sé mi escudo y mi roca fuerte, mi fortaleza en medio de la penumbra y de esta depresión avasallante

En estas horas de oscuridad, ven y levántame victorioso, ven y levanta mi cabeza en alto una vez más. Confío en que sólo Tú tienes el poder de animarme a salir y enfrentar esta dura batalla por mi vida.

Enséñame a ser un triunfador en tu amor. Robustéceme con el poder de tu preciosísima Sangre y pon a tono mis habilidades para hacerle frente a todo tormento, a toda frustración, a todo deseo de dolor, de pena, de decaimiento. Llévate todo vestigio de depresión y tristeza

Sé que, aunque este llanto me esté atormentando durante la noche, Tú vendrás sobre mí al despuntar el alba, y con el Espíritu Santo me traerás la esperanza y la alegría necesaria para hacer frente a este gran desánimo que se quiere apoderar de mi vida.

Invoco a toda la Corte celestial, a todo el Coro de Ángeles, junto con la Santísima Virgen María, para que vengan en mi auxilio con su divino poder, y limpien mi corazón de toda miseria y lo llenen de fe, ánimo y de fuerzas.

Me uno al cántico del Salmista para decir: “¡Señor, mi Dios y mi salvador, día y noche estoy clamando ante Ti: que mi plegaria llegue a tu presencia; inclina tu oído a mi clamor! Porque estoy saturado de infortunios, y mi vida está al borde del Abismo” (Salmo 82,2-4)

Ven, Dios de poder y de ternura y convertir mi lamento en baile, transforma mi depresión y mi tristeza en alegría y optimismo. Hazme llenar nuevamente con el gozo de tu Salvación y revélame las maravillas de tu Reino.

Te seguiré alabando y dándote toda la Gloria, aun en medio de esta tristeza que siento que me mata y me corroe el alma

¡Quédate a mi lado!, quiero edificar mi vida desde tu mirada dulce y compasiva. Háblame al corazón y dame la fuerza para caminar firme y seguro. Estoy convencido que, aunque todo el mundo caiga a mi derecha y a mi izquierda, yo no quedaré defraudado, porque Tú amor y tu verdad me sostienen.

Inclina tu oído hacia mí. Ayúdame a no desanimarme, a veces esta terrible soledad del alma, a desterrar de mi vida la tristeza y la depresión.

Cantaré mis alabanzas a Ti y declararé tus maravillas. Te daré gracias eternamente. Confío en que, en este momento, me envuelves con tu amor y me vas sanando todas las heridas del corazón.

Toda mi vida sea siempre para tu gloria, amado mío

En el nombre poderoso de Jesús.

¡Amén!

“Pero Tú, Señor, Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarte, rico en amor y fidelidad, vuelve hacia mí tu rostro y ten piedad de mí; fortalece a tu servidor, salva al hijo de tu servidora” (Salmo 86,15)

Fuente: Pildoras de fe